Cuando nos referimos a consumismo
estamos hablando de la acumulación, compra o consumo de bienes y servicios que
no son esenciales, llámese adquirir productos novedosos con pocas funciones
aparentes o comidas con alguna variante en su composición. Todo esto conlleva a
una especie de sutil dependencia a productos que a otras personas puede
parecerles inútiles. ¿Es realmente necesario comprar productos que usaremos un
par de veces? ¿Nos hemos vuelto compradores compulsivos?
La adquisición de
productos novedosos produce en todos nosotros una felicidad efímera. Ya no
basta con solo cubrir nuestras necesidades básicas; ahora debemos tener en
nuestro haber los últimos avances tecnológicos, los celulares con más
funciones, el automóvil más moderno, etc. Freud nos indicaba que la cultura era
como una prótesis y una de sus características se ha vuelto el consumo
innecesario, en un intento de satisfacer vacíos existenciales.
Si hablamos de Erich Fromm estamos hablando de uno de los
principales renovadores de la teoría y práctica psicoanalítica a mediados del
siglo XX.
Nació en Frankfurt de Maine en Alemania en el seno de una
familia ortodoxa-judía. Cuando cumplió 14 años estallo la Primera Guerra
Mundial, suceso que lo impresiono al no comprender un acto tan irracional. Durante
su etapa escolar, Fromm estudió a Freud y Marx con gran interés y entusiasmo.
Estudio Derecho y después Sociología y Psicoanálisis. Entabla contacto con la
Escuela de Frankfurt donde trabaja con Marcuse, Benjamin y Theodor Adorno. En
1993 viajo a los Estados Unidos, donde se instaló escapando del poderío inminente
de Hitler.
Entre sus
publicaciones podemos encontrar:
-El
humanismo como utopía real
-El
miedo a la libertad
-Espíritu
y sociedad
-Ética
y política
-La
atracción de la vida
-El
arte de amar
En 1949 se traslada a Cuernavaca en México. Su esposa Henny
Gurland murió en 1952 al no recuperarse de su enfermedad. No obstante,
Frommse quedó allí, en la Universidad
de Cuernavaca, formando psicoanalistas.
Falleció el 18 de marzo de 1980 en Murallo, Suiza.
Podría decirse que la bulimia es un
comportamiento más autodestructivo y radical que la anorexia, pero aun así,
igual de dañino. La bulimia es un trastorno en el cual la persona tiene
episodios de “atracones” donde ingiere grandes cantidades de comida, para luego
arrojarla provocándose el vómito. Esta persona tiene un trastorno en el cual
pone en riesgo tanto su saludcomo la
salud mental de su familia al ellos no saber cómo apoyarlo.
La situación se torna más alarmante cuando
encontramos que en el Internet existen páginas en las cuales las jovencitas
comparten tips sobre qué comer, que
no comer, a qué hora y como vomitar, etc. En la bulimia el ritual de la comida
se realiza en soledad, hay grandes sentimientos de culpa y la sensación de
desesperación se vuelve a menudo intolerable. El vínculo con la comida se
transforma en un vínculo humillante, vergonzoso y de esclavitud. Desde el punto
de vista del psicoanálisis podemos decir que, hay una gran dificultad para
enfrentarse con las propias carencias, y cuando estas aparecen, la enferma
empieza a comer compulsivamente hasta quedarse llena pensando que así no le falta
de nada. Al vomitar vuelve a aparecer el vacío con lo cual se repite el ciclo:
Llenar-vaciar. La enferma de bulimia se pregunta constantemente: ¿Lo tengo
todo?, ¿No me falta de nada?, ¿O no tengo nada? Realmente piensa que no tiene
nada de lo que ella quisiera tener, o sino ¿por qué tiene tanta hambre?, ¿De
qué carencia se trata? Como no encuentra respuesta, el ciclo de llenar-vaciar
se repite constantemente.
Como toda arte, la música expresa emociones, sentimientos, problemáticas,
etc. Es por esto que existe todo tipo de música cuyo contenido impreso en cada
nota o letra transmite sentimientos perceptibles por nosotros de diferentes
maneras.
Regularmente la música suave, de ritmo lento y armónico nos
produce un sentimiento de relajamiento o de tristeza, mientras que la música más
rápida y estridente puede motivarnos, alegrarnos o estresarnos. Lo cierto es
que, musicalmente, los instrumentos utilizados son los encargados de transmitir
estas emociones. No es lo mismo escuchar cierta melodía interpretada por un
conjunto de instrumentos de viento que escucharla hecha por sintetizadores y
sonidos electrónicos. Al agregar la percusión, la pieza musical adquiere “personalidad”
y ritmo el cual define el estado a transmitir. Mientras más rápida es la percusión
puede incrementar la adrenalina. Es por esto que se acostumbra usar canciones rápidas
a la hora de hacer ejercicio y música lenta o sonidos de la naturaleza a la
hora de meditar.
Lo expuesto anteriormente denota una generalidad sobre la música,
pero, no siempre es así. Uno puede relacionar una canción o un artista en
concreto con algún episodio de su vida como la etapa infantil, la secundaria o
la muerte de un ser querido. Entonces, esta canción, a lo largo de la vida del
sujeto, tendrá un significado impreso en ella tal y como ocurre con objetos de
valor sentimental. Con esto deduzco, que lo que una canción hace sentir a un
individuo no hará al otro sentir lo mismo ya que las personalidades y gustos
son diferentes.
Científicamente ha sido probado que las canciones
estridentes provocan comportamientos ligeramente más violentos, mientras que la
música clásica sensibiliza a los sujetos. Se aplicaron también experimentos con
plantas las cuales presentaron diferencias en su desarrollo al “escuchar” géneros
como el jazz o el rock. Entonces, la musicoterapia podría tener cierta base científica.
Lógicamente, un individuo, por sus experiencias vividas, puede recibir
diferentes recuerdos y emociones mediante la música lo cual nos lleva a pensar
que el ámbito musical relacionado a la psicología todavía es objeto de estudio,
asimismo desde un punto de vista social ya que incluso hay canciones que
mundialmente representan ciertas actitudes o eventos, por ejemplo: We are the
champions, del grupo Queen, una canción que socialmente ha sido objeto del éxito, la satisfacción,
un logro o sueño realizado. Psicólogos estudiaron el impacto de esta canción y
determinaron que el sexo del vocalista, el esfuerzo vocal y la intensidad son
los factores que hacen de una canción “memorable”. Asimismo, Eye of the tiger, del grupo Survivor, ha sido relacionada con el entrenamiento físico a partir de su uso en la película "Rocky III".
Así como esta canción, otras han sido objeto social de
determinadas acciones o partes de la vida como el amor, la muerte, la soledad,
etc. La sociedad es la gran responsable de volver ciertas canciones a “himnos”
con los cuales la gente se puede sentir identificada en algún aspecto de su vida.
Lo cierto es que el gusto musical individual es lo que
demuestra la originalidad de cada ndividuo y, en cierta parte, su personalidad
e intereses. Así podemos afirmar que la mayoría de la gente que escucha música fuerte,
tiene una personalidad exterior fuertee
imponente pero por dentro son ciertamente sensibles; la gente que escucha música
pop tiene cierto tipo de frivolidad impuesta por la música contemporánea,
carente de sentimiento y emoción, es decir, simplemente una maqueta musical
considerablemente comercial. Así, una persona que escuche música experimental
puede ser considerada como más recatada, sensible,soñadora; una persona que escucha música popular,
dígase cumbia o salsa, por lo general son optimistas y alegres la mayor parte
del tiempo. Desafortunadamente, estos son en gran parte estereotipos “musicales”
los cuales no son determinantes, solamente fomentan el prejuicio, aunque sí, en
su mayoría son acertados.
Según Freud, la religión es vista como una forma de neurosis
colectiva, lo que nos lleva a pensar en que las personas con una fuerte devoción
a un ser supremo, podrían llegar a experimentar comportamientos anormales de
sufrimiento por causas poco relevantes, o de miedo por el llamado temor a Dios.
Lo cierto es que no hay diferencias significativas entre las personas creyentes
y las personas ateas. No obstante se dice que las creyentes son personas mas y
los ateos son mas científicos
son personas mas científicas,
propuesta muy inexacta ya que muchas personas son ”devotas” o “creyentes” pero
solo como un titulo. En realidad si una persona cree realmente en un ser
supremo, no debería ser un factor discriminante ni diferenciante. En este
mundo, en nuestra realidad, incluso en la Iglesia que supuestamente es santa,
existen pederastas, estafadores, ególatras y egoístas al igual que en la
sociedad.
Entonces, ¿podemos afirmar que la religión es una manera de
manipular a la gente? Pues si esta religión rebasa los limites a los cuales debería
estar parametrada, entonces sí. Curiosamente las personas mas ignorantes, en el
buen sentido de la palabra, son las que más profesan su religión a diestra y
siniestra. Basta con ver el publico asistente a los programas del tipo “Pare de
sufrir” en los cuales un pastor realiza conferencias de sanación. Quizas es la
histeria colectiva la cual hace a las personas llorar o gritar, etc. logrando
asi un efecto sensibilizador hacia el espectador, el cual por un momento puede
pensar que todo lo que mira es cierto.Con
esta premisa sí puedo afirmar que la religión, en muchas ocasiones, se utiliza
para manipular a la gente a seguir un patrón establecido el cual se torna intolerante
frente a algunas actitudes, ideologías o grupos , además de aprovecharse de los
feligreses.
La perdida de la inocencia de los jóvenes de hoy en dia,
derivada de malos modelos a seguir vistos en los medios de comunicación
conlleva, entre otras cosas, a una prematura iniciación sexual. Esta iniciación
sexual aumenta la cantidad de madres adolescentes. Las estadísticas llegaron,
en 2010, al 8,1% de adolescentes embarazadas, es decir, unas 60 mil mujeres.
Considerando que las adolescentes son mas propensas a partos prematuros,
infecciones, anemias y pre-eclampsias además de problemas de socialización y
baja autoestima, podemos decir que se ha vuelto una problemática social muy
relevante.
La falta de educación sexual, la cual se debe a padres
ausentes o sobreprotectores es un factor imperativo en la iniciación sexual
temprana. La misma curiosidad del púber o pre-puber lo lleva a realizar el acto
sexual, por motivos como la presión del grupo a “iniciarse” sexualmente. Cuando
el acto es consumado ya hay posibilidad que la adolescente quede embarazada.
Muchas veces lo toman a la ligera pensando que no les pasará lo que tanto se
expone en noticieros, novelas, e incluso en algunos programas que representan
la situación de madres adolescentes.
Un hijo nunca es un error, el error es el acto de
irresponsabilidad por parte de los padres de ese niño que no tiene la culpa de
nacer en medio de una dificil situación. Lo cierto es que, si la criatura nace
en un hogar donde los padres tengan un fuerte compromiso (por lo menos con el
bienestar del niño), entonces el panorama seria mucho mas tranquilo y
alentador; lo importante es el cariño, la atención y la educación. Desgraciadamente,
tanto el padre como la madre de la criatura, a una edad tan temprana como puede
ser 14, 15 o 16 años llegan incluso a abandonar a su hijo. Es ahí donde, luego
de un tiempo, sienten arrepentimiento, remordimiento, etc. lo cual
conllevaa una fuerte depresión.
Finalmente, el embarazo precoz sí puede ser evitado. Eso es
obvio. Pero aun asi, es extremadamente complicado ya que vivimos en una
sociedad hipersexualizada donde un joven debe tener un plan de vida
estructurado, por lo menos a grandes rasgos, para poder discernir entre que es
lo correcto y lo incorrecto, lo que le conviene y lo que le perjudica.
Entonces, la situación se torna mas difícil ante la tentación y la curiosidad. El
discernimiento se adquiere con una educación sexual optima la cual debe contar
indefectiblemente con la presencia de los padres o tutores, de otra manera, el
problema persistiría y seria incluso mas difícil de revertir.
Llevado a cabo en 1917 por un
equipo de investigadores cuyo líder fue Philip Zimbardo de la Universidad
Stanfordfue un experimento muy
controversial debido a exceder los límites del método científico, así como su
falta de ética, el cual buscaba medir la profundidad del odio humano.Se dividió al grupo en cuestión en “prisioneros”
y “oficiales”. Se realizó en una cárcel falsa creada en el sótano de la Universidad
Stanford, seguidamente los prisioneros fueron arrestados, desnudados, entre
otras humillaciones. Al siguiente día, los prisioneros se rebelaron y los
oficiales, en reacción, fueron extremadamente violentos. Esto se dio de manera cíclica,
demostrando así que el ser humano guarda tendencias malignas en su interior.
Este experimento que debió durar 14 días termino en 6 ya que el abuso
irracional era demasiado y la vida de los “prisioneros” corría peligro.
El fin de este experimento se dio
cuando una estudiante de postgrado (actual psicóloga) Christina Maslach objetó
que la prisión mostraba deplorables condiciones. Zimbardo se sorprendió que
dijeran eso ya que hubo muchas personas que habían entrado a la “prisión” y
ninguno había dicho nada, es más, mostraban indiferencia ante el trato hacia
los prisioneros. Con esto podemos llegar a la conclusión que el odio humano es
acumulativo y al ser exteriorizado puede tornarse violento físicamente, y que
incluso las personas pacíficas, en cierta forma, las “buenas personas”, pueden
llegar a demostrar violencia sádica si es que les es permitido.